¿Se te dan mal los estudios o es que no sabes estudiar?

A menudo contactan conmigo padres desesperados que me describen a su hij@ como “un desastre para los estudios”. Me dicen que lo han intentado todo pero que no hay manera, que su hijo o hija no sube sus notas o no aprueba y a duras penas saca el curso.

Ante tal descripción yo espero encontrarme con un alumno difícil al que le explicaré la materia y le costará muchísimo entender, por lo que acudo a la primera reunión “preparada para la guerra”. Cuál es mi sorpresa cuando en la gran mayoría de los casos descubro que no me encuentro frente a un adolescente que es “un desastre en los estudios”, no, y os explicaré por qué.

En esa situación, por experiencia, he observado varios perfiles:

  • Alumno A: Dedica horas a hacer las tareas y estudiar los exámenes, pero sus notas no lo reflejan.

  • Alumno B: Saca sin mucho esfuerzo las asignaturas que le gustan pero las que no le gustan le cuestan.

  • Alumno C: No hace mucho durante el curso pero acaba sacando las asignaturas al final y por lo pelos.

Todos estos perfiles de alumnos tienen algo en común: no saben estudiar de forma correcta pero por distintas razones. Veamos:

El alumno A, aunque tiene hábito de estudio y prepara sus exámenes y entrega todas sus tareas, probablemente no esté centrándose en lo más importante a la hora de estudiar y pierde mucho tiempo y esfuerzo en algo que no le valdrá de mucho en el examen, lo cual a la larga puede repercutir en su autoconfianza hasta llegar a pensar que estudiar no es lo suyo. Dado que ya tiene el hábito de estudio creado, este alumno solo necesita aprender a estudiar de forma correcta para aprovechar al máximo sus horas de estudio. A menudo pensamos que las técnicas de estudio generales funcionan de igual manera para todos, pero no es así, cada persona tiene una forma de aprender diferente. La tarea de este alumno es encontrar la herramienta ideal para él/ella a la hora de preparar un examen. 

El alumno B es un alumno lo suficientemente inteligente para aprobar las asignaturas que le gustan sin esfuerzo, lo que indica que tiene capacidad y probablemente estudie adecuadamente. Cuando lo hace. Y es que a este alumno lo que le hace falta es el hábito de estudio, sentarse a estudiar y preparar todas las asignaturas, le gusten o no, diariamente. En este caso es necesario aprovechar el potencial que demuestra en sus asignaturas favoritas y enfocarlo hacia las que no le gustan tanto.

 El alumno C es, quizá, el mas «listillo» de todos los perfiles. Listo, y vago. Este alumno es capaz de quedarse con gran parte de lo que se explica en clase, pero cuando llega a casa no presta atención a las tareas, o incluso olvida las fechas de los exámenes y entregas de trabajos durante el curso. Prefiere pasar el tiempo realizando cualquier otra tarea como ver la tele, jugar o estar con el móvil. Esto resulta, por supuesto, en notas bajas. Sin embargo, a final de curso se esfuerza sacando a relucir todo su potencial en el último momento. Estudia varios temas, o una asignatura entera en cuestión de días y, generalmente, lo termina sacando. Como ya he dicho, este alumno tiene mucho potencial, PERO le falta hábito de estudio y organización. Sí, únicamente eso.

En resumen, cualquier alumno, no importa el perfil que tenga, si es capaz de sentarse todos los días, llevar al día las tareas y trabajos, y preparar de forma correcta y eficaz los exámenes, será capaz de sacar adelante todos los estudios que tenga delante.


     Ningún examen, curso o tarea es imposible. Solo necesitas un poco más para poder superarlo

Porque en esto de lo estudios hay una cosa clara: Ningún nivel de estudios es imposible, cualquier examen, cualquier curso, cualquier ejercicio está creado para ser superado. Solo necesitas un poco más de tiempo, de esfuerzo, de dedicación y para alcanzar tus objetivos. Más aun cuando estamos hablando del instituto, el cual está pensado para que TODO aquel que se esfuerce lo supere. Porque, en eso no te voy a mentir, el poder lo tienes tu. No importa cuantas técnicas de estudio aprendas o que entregues todas tus tareas, si tu mismo no te esfuerzas en sacar tus estudios adelante, nadie lo hará por ti.

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